Todo ocurrió el día 27 de mayo último, en el sector conocido como La Caimanera en el municipio tolimense, cuando el hoy sentenciado fue invitado a una fiesta en la que igualmente se encontraban las víctimas.

Aparentemente en un descuido de la joven madre, el hombre en medio del bullicio y la algarabía de la gente que disfrutaba de la fiesta, se llevó a un lugar apartado de la casa a la menor de edad, violentándola en su integridad sexual.

Tras el lapso de una hora o un poco más —sin que nadie se percatara de lo ocurrido—, el hombre invitó a la madre de la niña a comprar unas cervezas, y en el camino la tomó por la fuerza e igualmente abusó de ella.

Luego de su captura un mes después de lo ocurrido, en las audiencias preliminares aceptó su culpabilidad.

La sentencia quedó ejecutoriada.