El pequeño nació en un caserío de Sumatra, Indonesia, y cuando las autoridades vieron los impactantes videos del bebé de 2 años en las redes sociales, tomaron cartas en el asunto y les ayudaron a los padres a poner al niño en un tratamiento médico para su rehabilitación, publica LadBible.

Poco después de ponerse en tratamiento, relata el portal Cuatro, el pequeño dejó de fumar pero en cambio comenzó a comer y ganar peso de forma exagerada, hasta la obesidad, por cuenta de la ansiedad que le provocaba la abstinencia de tabaco, al punto que a los 5 años llegó a pesar 25 kilos, cuando el promedio normal es de 18 kilos para una estatura de 1,06 metros. Diane Rizal, la madre, cuenta que 3 años después de estar en tratamiento (en 2013), el pequeño Aldi hacía ‘pataletas’ para que le dieran cigarrillos, señala LadBible, pero luego comenzó a consumir comida rica en grasa y 3 latas de leche condensada al día. Si no le daban de comer lo que quería, el niño se comenzaba a golpear la cabeza contra el piso, cuenta su mamá. Hoy, Aldi come frutas y vegetales, no fuma y está enfocado en terminar sus estudios. Lo que no se sabe, pues ningún medio lo revela, es cómo sus padres permitieron que Aldi fumara la primera vez y que luego consumiera dos paquetes de cigarrillos al día.