​Fiscalía formuló cargos contra 6 militares por el homicidio de estudiante de la Universidad del Valle de Cali. 

Fiscalía formuló cargos contra 6 militares por el homicidio de estudiante de la Universidad del Valle de Cali.  En 4 meses, la Fiscalía presentará el escrito de acusación en contra de los 6 militares, quienes siguen en servicio activo.

“Los soldados abrieron fuego sin previo aviso. No lanzaron proclamas de ALTO somos tropas del Ejército cuando detectaron a las 2 víctimas, porque estaban convencidos que eran guerrilleros”.

Así lo aseguró la Fiscalía Especializada contra la violación de los Derechos Humanos, durante la audiencia de formulación de imputación de cargos

en contra de un suboficial y 5 soldados profesionales del Ejército, vinculados al crimen de una estudiante de la Universidad del Valle de Cali, durante un ataque en el que resultó herido su novio, en hechos ocurridos el 3 de agosto de 2007, en zona rural de Cisneros, corregimiento del municipio de Dagua.

La fiscalía les imputó cargos como presuntos coautores materiales de los delitos de homicidio en persona protegida por la muerte de Katherine Soto Ospina, estudiante de Ciencias Naturales; y homicidio en grado de tentativa por las heridas provocadas a Rolando Quintero Ramírez, tecnólogo en electrónica y novio de la víctima, quienes fueron confundidos con guerrilleros del frente 30 de las FARC.

Los militares imputados, quienes siguen en servicio activo, fueron identificados como:

  • Sargento segundo, Bryan Rances Palacios Romaña, comandante de una compañía del batallón de alta montaña No 5, Fuerza de Tarea Cisneros, de la Tercera Brigada de Cali, para la época de los hechos.
  • Soldado profesional Yesid Alberto Núñez García.
  • Soldado profesional Juan Carlos Fernández.
  • Soldado profesional Julián Antonio Montoya Lara.
  • Soldado profesional Julián Andrés Franco González.
  • Soldado profesional Albeiro Suárez Ceballos.

El ataque

El ataque contra los dos jóvenes se registró en el puente sobre el río Dagua, cuando los soldados realizaban labores de vigilancia y control en el corregimiento de Cisneros.

A las 3 de la madrugada, Katherine Soto Ospina y Rolando Quintero Ramírez atravesaban el puente sobre el río Dagua, cargaban morrales sobre sus espaldas, y provenían del sector de San Cipriano.

“La presencia de las víctimas en el lugar de los hechos era descansar y disfrutar de la naturaleza”, explica la Fiscalía Especializada en el documento de imputación.

Según la investigación, los uniformados dispararon sus armas de fuego, muriendo Katherine Soto por las heridas recibidas en su rostro, abdomen, y sus piernas. Por su parte, Rolando Quintero cayó al río, lo que evitó su muerte, pero recibió heridas de bala en sus piernas.

El ente investigador también dejó claro que los militares “no debieron utilizar las armas porque nunca estuvieron amenazados, o frente a un peligro o situación que así lo exigiera, acción que terminó con la muerte de un civil y lesiones a otro, en un claro estado indefensión”. Ante el juez, la Fiscalía también argumentó que a los jóvenes, los soldados “no les encontraron armas de fuego, no eran combatientes, no pertenecían a ningún grupo armado al margen de la Ley”.

En 120 días, la Fiscalía Especializada contra la violación de Derechos Humanos presentará el escrito de acusación en contra de los 6 militares, quienes actualmente prestan servicios en el batallón de alta montaña No 5 en Génova, Quindío.

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