Los hechos sucedieron en 2019 y la justicia lo calificó como una falta disciplinaria gravísima cometida a título de dolo.

En este escenario de dolor y esperanza rota, un dragoneante, figura de autoridad y respeto, se convirtió en el agente de una cruel manipulación contra una mujer con un historial clínico y mental, quien fue engañada en medio de su frustración y aparente depresión con la falsa promesa de un cambio de lugar de reclusión.
Fue en este contexto que la Regional de Juzgamiento de Risaralda llevó a cabo una investigación exhaustiva, desentrañando los detalles de un caso que confirmó que el disciplinado del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) hizo prevalecer su deseo sobre la responsabilidad que le asistía como servidor público. Jorge Alexander Muñoz es el hombre que fue destituido por la Procuraduría.














